Guía Gastronómica de España: Qué comer en cada región
Como el mapa español es tan variado, su cocina también lo es. Hoy damos un recorrido culinario por el país para que sepas exactamente qué pedir en cada parada. ¡Prepara el tenedor!
El Norte: Mariscos de infarto y platos de cuchara
En el norte llueve mucho y hace frío, así que su comida está diseñada para dar energía y calentarte el alma. Además, al tener el océano Atlántico al lado, sus mariscos son de otro planeta.
• Galicia – Pulpo a la gallega: Es el rey indiscutible. Es pulpo cocido en su punto exacto (suave, nada de chicloso), cortado en rodajas sobre una tabla de madera, sazonado con sal gruesa, aceite de oliva y un toque de pimentón de la Vera. ¡Acompañado con papas cocidas es una delicia!
• Asturias – Fabada Asturiana: Imagínate un caldo de frijoles blancos, pero gigantes y súper cremosos (en Asturias les llaman fabas), cocinados a fuego lento con chorizo, morcilla y tocino. Es el plato perfecto para el invierno.
• País Vasco – Los Pintxos: No es un plato único, sino un arte. Son refacciones gourmet del tamaño de un bocado, montadas sobre un pedazo de pan y sujetadas con un palillo (el "pincho"). En los bares vascos la barra se llena de cientos de variedades: de bacalao, de tortilla, de carne o de mariscos. Vas agarrando los que quieras y al final te cobran contando los palillos que dejaste en tu plato.
El Centro: Asados coloniales y embutidos
La España central es tierra de pastores, campos infinitos y pueblos medievales. Aquí la especialidad es la carne al horno de leña y los embutidos curados.
• Castilla y León – Cochinillo Asado: Es un lechón (cerdito tierno) que se asa en hornos de barro tradicionales. La carne queda tan suave y jugosa, y la piel tan crujiente, que el juego en los restaurantes es cortarlo con el borde de un plato de cerámica en lugar de un cuchillo para demostrar su ternura.
• Madrid – Cocido Madrileño: El plato más castizo de la capital. Es un caldo supercompleto que lleva garbanzos, verduras (como repollo y zanahoria) y un montón de carnes (pollo, cerdo, tocino y embutidos). Se sirve en tres vueltas o "vuelcos": primero te tomas el caldo con fideos, luego los garbanzos con la verdura, y de último las carnes. ¡Sales rodando!
El Este y el Mediterráneo: Arroces y frescura
Frente al mar Mediterráneo el clima es alegre y el ingrediente estrella, por excelencia, es el arroz.
• Comunidad Valenciana – La Paella: Ojo, la paella original es la Paella Valenciana y, aunque no lo creas, ¡no lleva mariscos! La tradicional se hace con arroz plano, pollo, conejo, judías verdes (ejotes grandes), garrofó (un frijol blanco gigante) y azafrán para darle ese color amarillo y aroma único. El toque maestro es el socarrat, que es esa capita de arroz tostado y pegadito que queda al fondo de la sartén. ¡Es lo más codiciado!
• Cataluña – Pan con Tomate (Pa amb tomàquet): Parece simple, pero es un vicio. Es una rodaja de pan rústico tostado, frotada con un diente de ajo crudo, luego se le frota un tomate maduro especial para que suelte la pulpa, y se corona con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y sal. Se acompaña con jamón serrano o quesos.
El Sur: Pescaíto, fritura y frescor para el calor
Andalucía es calurosa, alegre y su cocina refleja ese espíritu bajo el sol.
• Andalucía – Gazpacho y Salmorejo: Cuando el termómetro pasa de los 40 grados en verano, nadie quiere una sopa caliente. Por eso inventaron estas sopas frías a base de tomate, pimiento, pepino, ajo, aceite de oliva y pan triturado. Se sirven bien frías en un vaso o tazón. Es súper refrescante y nutritivo.
• El Pescaíto Frito: En toda la costa andaluza (Málaga, Cádiz) es ley ir a un chiringuito (restaurante en la playa) a pedir una fuente de pescados pequeños bien enharinados y fritos en aceite muy caliente. Quedan crujientes por fuera y suaves por dentro, nada grasosos.
El secreto mejor guardado: Las Tapas Viajes a la región que viajes, en España existe la hermosa costumbre del "Tapeo". Cuando vas a un bar y pides una bebida (un vino, una cerveza o un refresco), en muchas ciudades te regalan un platito de comida para acompañar. Puede ser desde una porción de tortilla de patatas, unas croquetas cremosas, hasta un plato de jamón ibérico. ¡Una forma buenísima y económica de probar un poquito de todo!
Imagen: Pixabay

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